lunes, 22 de agosto de 2016

Si no me encuentras


Amor…
si no me encuentras,
si difusa en la niebla
de tu entorno imposible
me ausento en esas sombras
impalpables,
no me busques,
habré tirado al mar mis alas
rotas,
habrán cesado de llorar
mis ojos,
habrán dejado de cantar
mis notas.
En fin, si no me miras
caminando a tu lado, mi sonrisa
llenándote en retazos
la alegría,
mis dedos en tu mano,
posesiva,
lecho, sol, besos, juegos
de la vida,
no me busques, amor,
me habré cansado
de ser sólo un paréntesis.
Y lejos
donde alumbra el ocaso,
si no me encuentras ya
me habrás perdido.



lunes, 15 de agosto de 2016

Cuando se ama mucho



Cuando se ama mucho, cuando el amor es bueno,
cuando la risa es fácil y las horas son bellas,
cuando nos sobra tiempo para el contacto tierno,
cuando las noches juntos se nos llenan de estrellas…

Cuando no están las horas mencionando las prisas
y el sol tiene rayitas en su aro de luz,
es más dulce la vida, porque así, de cerquita,
tus ojos con los míos irradian plenitud.

Cuando se ama mucho… cuando el amor es bueno
se siente así, bonito, porque el calor del alma
si tú estás a mi lado, es una bendición.

Cuando el amor es grande, como el que yo te tengo,
no importa en cual momento se evapora la calma.
Cuando se ama así… se entrega el corazón


domingo, 20 de septiembre de 2015

Besos del alma




Dentro de mí, amanece con la calma,
y la razón me dice que lo olvide,
que borre la ilusión que adentro vive,
que no espere de él besos del alma.

Que no era amor aquello que sentía,
que le gustó el aroma de mi rosa,
que le atrajo la miel que aquí reposa
y que, ansiosa de él, se le ofrecía.

Yo he cerrado el balcón, porque presiento
un regreso al perdón. Ese lamento
que pueda derrumbar mis barricadas.

Y me llueve el dolor. No hay sentimiento
más puro que la flor que por él siento,
con sus locas raíces intrincadas.

martes, 31 de marzo de 2015

AMOR DE TIEMPOS VIEJOS




Amor de tiempos viejos... hoy he vuelto a mirarte,
tus bellos ojos pardos aún conservan su luz
y tiene tu sonrisa la misma estrella grande
que me llenaba entonces de goce y plenitud.

Se ha detenido el tiempo en tus manos morenas
como si aún tuvieran la marca de mi amor,
pero no está el anillo que selló tu condena
y el sol borró la huella de tu liberación.

Amor de tiempos viejos... hoy has vuelto a marcharte,
tu mano movió el aire en un ligero adiós
y no supe siquiera si reír o gritarte.

Porque tus lentos pasos, al seguir, vacilantes,
con miedo del pasado, con deseos de quedarte,
me decían que eran nuevos tus anhelos de amor.


sábado, 23 de julio de 2011

Contra toda quimera


 









Si no me alcanza, vida, la vida para amarte,

si el hada de los sueños trunca mi despertar,

si rompen los gemidos que al fin pude confiarte,

si solo ante mi lecho te escuchas suspirar,

no pienses que me he ido dejando de adorarte,

no creas que no te quise y preferí marchar.



Cariño, si en minutos de dicha placentera

se fueron mis retazos de fuerte vendaval,

yo seguiré en tus brazos, contra toda quimera

y nunca, nunca, nunca te dejaré de amar.



Así, como esta brisa fragante mañanera,

como ese canto alegre que se oye del turpial,

como la lluvia fina que trae la primavera

y el soplo de tu llano valiente y musical

vendré, amor de mi alma, altiva, a mi manera,

a traerte de nuevo mis besos de panal.




miércoles, 13 de abril de 2011





Consentida

Pensar en tu sonrisa
me ha cambiado la vida,
porque estaba perdida
para volver a hallarte,
tenía la piel dormida
hasta palpar ansiosa
tus besos en mi boca,
tu amor en mis heridas.

Saber que tú me adoras
trastorna mis sentidos,
lo sé, porque he vivido
en tus brazos mil horas
y el latir conmovido
de tus sienes ardientes
ha temblado en mi mente
y el alba lo ha temido.

Pensar en tu sonrisa
llena todos mis días,
estalla el sol si atrapo
tu mirada en la mía;
saber que estamos juntos
me lleva a la inconsciencia
porque me siento intensa,
confiada y consentida.

Saber tu mundo mío
me hace lucir radiante,
yo soy en ese instante
el centro de tu luz,
nada puede tocarme
para cambiar mi senda;
yo soy, amor, tu ofrenda
y mi meta eres tú.

Pensar en tu sonrisa
me ha devuelto la vida,
porque estaba dormida
con mil ansias pendientes;
gracias por ese aliento
de tus manos silentes,
tu besar que desboca,
y tu frente en mi frente.

Saber que tú me adoras
me ha tornado impaciente
y siento que es urgente
correr hasta tu lecho,
tocar, mi vida, el cielo,
mirarme en tus estrellas
¡y pensar que soy bella
recostada en tu pecho!