jueves 22 de octubre de 2009

Convenio


Nunca podrás decir que no te quise.
Te prohibo mentir.
Te di mi corazón con sus raíces...
y hasta en las cicatrices
de mi amor maltratado
siguió su palpitar, encadenado,
añorándote...triste.

No blasfemes.
El mismo Dios condenaría tu boca.
Yo te entregué mi vida
durante tanto tiempo
que te hastiaron mis besos
y te fuiste.

Levanta la mirada.
Ten el orgullo fiero
de mostrarte sincero.
Acepta que rompiste
mi alma en mil pedazos
y que luego, en retazos,
nunca la devolviste.

Ten el valor de hacerlo.
Yo siento que me debes
decirle al mundo entero
que yo te idolatraba
y que tanto te amaba
que, para complacerte,
hice un convenio con mis sentimientos
¡y dejé de quererte!

sábado 22 de agosto de 2009

Amor que llegas tarde


Amor, que llegas tarde
a mi campo de otoño
provocando retoños
en mi pecho;
amor fresco, lozano,
valiente y decidido
que quieres ver rendidos
mis pertrechos;
fuerte aroma de brisa
que envuelves y acaricias
con tantas emociones
mis luceros;
amor de mis desvelos
que mueves mis canciones,
loco amor, peleonero
sin razones.

Cariño mío, travieso
jagüey de mi llanura,
mi anhelo, mi ternura,
rocío de mis esteros,
lluvia fina del cielo
para mi corazón,
perfume de mastranto,
guitarra, serenata
que vienes de mañana
llenando mi balcón.

Amor, que llegas tarde
para atrapar el tiempo
con risas de joropo
y baile tricolor,
delirio de mi llano
fuerte y venezolano,
tirano y pendenciero
pero certero amor.

Amor, que llegas tarde
mojando mis ventanas
con nuevas ilusiones
gozosas,
limpio aroma de rosas
que acampas, pretencioso,
amor lindo y glorioso,
reposa.
Y quédate en mi alero
de sombra,
te espero en esta noche
de calma,
con cantos de jilguero
y jazmines.
¡Ven, llena los jardines
de mi alma!


(De "Trovador")

lunes 10 de agosto de 2009

Prisionera.


Eres el rey de mi llano,
te quiero porque te quiero
y sueño ser tu lucero
un amanecer temprano.

Tú me pediste la mano
y todo el brazo te dí,
yo quiero ser para tí,
mi cariñito alazano.

Me bastó un beso halagüeño
de tu boca pretenciosa
para entregarme, deseosa
de que tú fueras mi dueño.

Ahora vivo pegada
de tu catre y tu fogón
y te pienso el papelón
del café en la madrugada.

Ah maluca la tonada
que me tiene prisionera
como a flor la primavera
y como a llano, tapara.

En tus brazos penitente
y tu carbón en la leña,
porque sé que si te empeñas
me tendrás, eternamente.

(De "Trovador")

viernes 7 de agosto de 2009

Quiero llegarte así.


Quiero llegarte así, desnuda y sola,
a pedir el calor de tu mirada
al recorrerme, vida,
con anhelo,
y tener el consuelo de tus ansias
hurgando en mi pasión acalorada,
mirar que te desbocas
con mis sedas.

Quiero ponerte al fin desesperado
por romper la renuencia de mis tiempos,
por morder mi dulzor que así te sueña
y se funde en tu piel.

Quiero la aurora
asomando fugaz y anonadada,
curioseando, mi amor, la despedida
del amante que está y no quiere
irse.

Quiero llegar a tí sin los ropajes
del entorno que mata los instantes
y darte este tormento
sin sosiego.

Quiero llegarte, vida, al fin,
desnuda.

martes 28 de julio de 2009

Todo.


En este laberinto
de memorias perdidas
dudé de mi cordura,
me ví pequeña, frágil,
y se llenó de ahogos
mi garganta.

Viajé en un remolino
y estuve en un regazo
acunada de amores
que no supe entender.

Se desplegó a mi paso
la alfombra de los tiempos
y sembré en los caminos
agrietados
semillas de sonrisas.

Calculé sin mesura
el riego de las plántulas,
y a mi paso indeciso
se doblaban sus pies.

Repartí sin contarlos
los besos que tenía,
entregué sin ahorro
el alma y corazón,
hasta enterarme un día
de que dándolo todo
me olvidé de guardarme
la razón.

Hoy contemplo en silencio
lo que dejé sembrado
y miro un laberinto
sin cosechas.

La angustia me cercena,
me oprime, me lacera,
y en mis horas de llanto,
con el peso de tanta
soledad,
tengo huecas las manos
de consuelo
porque lo he dado todo
sin pensar.

Se perdieron mis años,
se perdieron mis besos,
mis sonrisas se fueron,
sembré en un pedregal.
y estoy aquí, tendida,
con la sed del vacío,
esperando una rosa
que no florecerá.

¿Qué puedo darte ahora
para seguirte dando?...
si no te amara tanto
también te entregaría
mi laberinto.


(De "Donde vuelan los colibríes")

lunes 22 de junio de 2009

Penumbra.





Y fue maravilloso
sentir tu amor en la distancia,
pleno,
cubriéndome en calor con tus miradas
perdidas en la noche.

Con la piel encendida
grité tu nombre a la penumbra vana,
mi boca exhausta de besarte tanto,
mis manos torpes de canción
y entrega.

...Y fue maravilloso
tener el roce de pasión profunda
haciéndome caricias.

Quise sentirme dueña
de tu mundo,
pero me ha despertado la tristeza
de vaga certidumbre.

No estás ahora. El alba
me ha traído unas flores
ya marchitas.

Cesó la lluvia que mojaba
el beso.
Cayó otra noche
sin estrellas,
sola.

domingo 21 de junio de 2009

Yo te perdono.


Yo te perdono.
Te perdono las risas compartidas
luego de las peleas,
te perdono las frases vertidas
diciendo "te quiero"
y el dulzor temprano con que me mirabas,
la torpe caricia sobre mis cabellos
y aquella ventana que no se cerraba.
Perdono tu cara
ladeándose un poco cuando me besabas,
las horas del alba y las melodías
que desafinabas.
Perdono el mensaje de tu madrugada,
perdono tus celos
y hasta tus querellas,
pero no me llega ni alcanza la anuencia
a la pena inmensa de saber ahora
que la amas a ella.

Miro en el espejo
las huellas mojadas de mi desconsuelo
y riegan el suelo
trayendo este frío que sienten mis dedos,
uniendo la muerte, la noche
y el día
con cadenas de horas.
Y se apaga el pecho,
porque en ese lecho dejé la cordura
y aunque te perdone,
se me va la vida si cierro los ojos
pensándote ausente,
aún con las ganas
de apresarla y verla otra vez, rendida
en tus brazos locos
y no sea mi cuerpo el de tus sofocos.

Mas, yo... te perdono.